Por: Redacción Sabores de Argentina
El Centro del Vino Concha y Toro, ubicado en el valle del Maipo, en Chile, fue reconocido como la mejor experiencia de turismo enológico de Sudamérica en los World Travel Awards 2026, una de las distinciones internacionales más prestigiosas de la industria turística. El complejo chileno se impuso en una categoría que reunió a seis destacados establecimientos vitivinícolas de la región, entre ellos dos referentes mendocinos: Bodega Catena Zapata y Bodega Zuccardi Valle de Uco.
El reconocimiento constituye un importante posicionamiento internacional para la vitivinicultura chilena y confirma el creciente protagonismo del enoturismo como actividad económica capaz de integrar producción, gastronomía, patrimonio cultural y servicios turísticos.
El galardón adquiere especial relevancia porque el Centro del Vino Concha y Toro abrió sus puertas en julio de 2025. En poco más de un año consiguió instalarse entre las experiencias más reconocidas del continente y obtener una distinción que concentra la atención de operadores turísticos, agencias de viajes y visitantes internacionales.
La edición número 33 de los World Travel Awards, conocidos internacionalmente como los Oscar del Turismo, distinguió al establecimiento chileno en la categoría South America's Leading Tourism Winery 2026.
En esta oportunidad, la competencia reunió a Bodega Bouza, de Uruguay; Catena Zapata y Zuccardi Valle de Uco, de Argentina; y Concha y Toro, VIK Chile y Viña Santa Rita, de Chile.
La elección se realizó mediante un sistema de votación internacional. El Centro del Vino Concha y Toro obtuvo la mayor cantidad de votos, según informó la compañía, y se quedó con el principal reconocimiento regional.
Para Mendoza, la nominación de Catena Zapata y Zuccardi representa también una ratificación del posicionamiento que han alcanzado sus propuestas turísticas. Ambas bodegas forman parte de una oferta que ha convertido al vino en uno de los principales atractivos de la provincia, más allá de su importancia como producto de exportación.
Su protagonismo también se refleja en la agenda de promoción del vino argentino, como ocurrió en la Chachingo Wine Fair Mendoza, que reunió a más de 900 asistentes y 40 bodegas, entre ellas Catena Zapata y Zuccardi Valle de Uco.
Al mismo tiempo, el resultado refleja la competencia creciente entre los destinos vitivinícolas sudamericanos por atraer visitantes internacionales, especialmente aquellos interesados en experiencias que combinan degustaciones, arquitectura, paisaje, gastronomía y cultura.
Uno de los miradores de la Bodega chilena reconocida mundialmente
El Centro del Vino Concha y Toro se encuentra en Pirque, a unos 20 kilómetros de Santiago de Chile, en una de las zonas históricas de producción vitivinícola del país.
El complejo cuenta con más de 12.000 metros cuadrados destinados a una propuesta que combina infraestructura patrimonial, tecnología, experiencias sensoriales, gastronomía, arte y naturaleza.
A diferencia de las visitas tradicionales a bodegas, centradas principalmente en conocer los procesos de elaboración y degustar vinos, el establecimiento propone un recorrido por la historia de la vitivinicultura chilena mediante instalaciones audiovisuales, espacios museográficos y experiencias inmersivas.
Uno de sus principales atractivos es El Origen de una Leyenda, una experiencia que recupera la historia de la marca Casillero del Diablo y culmina en su histórica bodega subterránea.
La propuesta incorpora también jardines, arquitectura patrimonial, espacios artísticos y alternativas gastronómicas que permiten extender la permanencia de los visitantes y diversificar las actividades ofrecidas.
Este concepto responde a una tendencia cada vez más consolidada en el turismo del vino: la bodega deja de ser solamente un establecimiento productivo para convertirse en un destino turístico integral.
Una orientación que también puede observarse en Mendoza, donde establecimientos como Bodega Kaiken desarrollan experiencias que combinan recorridos por viñedos, gastronomía y actividades para distintos públicos.

La barra de contigua al restaurante de Concha y Toro impresiona a los visitantes
La vicepresidenta de Vinos Finos e Imagen Corporativa de Concha y Toro, Isabel Guilisasti, destacó la importancia del reconocimiento tanto para la empresa como para el posicionamiento turístico de Chile.
“Ser reconocidos en los World Travel Awards es un hito muy significativo para Concha y Toro, pero también para Chile”, señaló la ejecutiva.
Guilisasti sostuvo que la distinción demuestra la capacidad de desarrollar experiencias internacionales que conectan con visitantes de diferentes países.
La directiva también destacó que el proyecto busca poner en valor la cultura y el patrimonio vitivinícola mediante propuestas vinculadas con el territorio y sus tradiciones.
En sus declaraciones, agradeció a los visitantes que participaron de la votación y al personal del establecimiento por el trabajo desarrollado desde su apertura.
Para la empresa, el reconocimiento constituye una validación de su estrategia de transformar el patrimonio vitivinícola en una experiencia turística con identidad propia y proyección internacional.

La propuesta enoturistica y enogastronomica de Concha y Toro reconocida internacionalmente
El premio obtenido por Concha y Toro permite observar un fenómeno más amplio dentro de la industria vitivinícola regional. El vino ya no compite exclusivamente por calidad, precio o participación en los mercados internacionales. También compite por su capacidad de atraer turistas y generar experiencias diferenciadas.
En ese escenario, Chile y Argentina cuentan con condiciones naturales, tradiciones productivas y establecimientos reconocidos para desarrollar una oferta turística de alcance internacional.
La presencia de dos bodegas mendocinas entre las seis nominadas demuestra que la provincia continúa formando parte de esa competencia, aunque el resultado de esta edición haya favorecido al establecimiento chileno.
El reconocimiento pone en primer plano, además, la importancia de invertir en infraestructura turística, profesionalización de los servicios, innovación tecnológica y propuestas gastronómicas vinculadas al vino.
En Mendoza, esta búsqueda de nuevas experiencias también se expresa en iniciativas públicas y privadas. Una de ellas es la Ruta Gastronómica Sustentable de Maipú, que busca integrar bodegas, restaurantes y productores locales para fortalecer la identidad territorial y ampliar la oferta turística.
A esa estrategia se suman herramientas de promoción como el mapa turístico de Maipú, que reúne más de 200 experiencias vinculadas con el vino, la gastronomía y el turismo, una iniciativa destinada a facilitar los recorridos de visitantes y residentes.
La experiencia de Concha y Toro muestra cómo una bodega histórica puede construir un nuevo atractivo turístico a partir de su identidad, su patrimonio y la incorporación de herramientas de comunicación y entretenimiento.
Para Mendoza, donde el enoturismo representa una actividad estratégica por su vinculación con la hotelería, la gastronomía, el transporte y los servicios, la consolidación de estos proyectos en países vecinos constituye tanto un desafío competitivo como una referencia sobre las nuevas exigencias del turismo internacional.
El desarrollo de productos turísticos complementarios forma parte de esa transformación. La estrategia de Bodegas Piattelli en Mendoza y Salta, con propuestas diferenciadas de gastronomía, hospitalidad y experiencias de ocio, constituye otro ejemplo de cómo las empresas vitivinícolas argentinas buscan ampliar su relación con los visitantes.
El triunfo de Concha y Toro confirma que el futuro del turismo vitivinícola no depende solamente del prestigio de los vinos, sino también de la capacidad de convertir su historia, su paisaje y su cultura en experiencias capaces de atraer visitantes de todo el mundo.