Por: Redacción Sabores de Argentina
En un escenario desafiante para la vitivinicultura y con cambios en el flujo turístico nacional, Bodegas Piattelli consolida una estrategia de hospitalidad diferenciada en dos de los terruños más emblemáticos de la Argentina: Mendoza y Salta. Al frente de la operación en ambas provincias está Gastón Ré, un ejecutivo con trayectoria en el sector que se define entre risas como un "reincidente" en la gestión de estructuras multiprovinciales.
Su tarea consiste en liderar un esquema adaptado a las particularidades de cada mercado. En Luján de Cuyo, la bodega apuesta por dinamizar el consumo local con eventos nocturnos para un público adulto y la incorporación de una destilería propia. En Cafayate, despliega un complejo de mayor escala que integra un resort de lujo, enología de alta gama y una gastronomía que combina la tradición regional con estándares internacionales.
Ubicada sobre la tradicional calle Cobos, en Agrelo, junto a establecimientos de renombre como Finca Lanita y Catena Zapata, la sede mendocina de Piattelli mantiene su oferta habitual de visitas guiadas, degustaciones y un restaurante operado por la firma Perlandina, abierto de lunes a lunes. Los cambios en la afluencia turística respecto de las temporadas 2023 y 2024 impulsaron a la gerencia a buscar alternativas para sostener el nivel de actividad.
"Como no teníamos la afluencia de público de años anteriores, salimos a buscar a otro tipo de personas que pudieran acercarse a la bodega con otra excusa, que es la del Sunset", explica Gastón Ré al describir el origen del proyecto. La iniciativa se diferencia de las fiestas orientadas al público juvenil o centradas en la música electrónica: está pensada para mendocinos de 35 a 40 años en adelante. Con un horario temprano, de 18:00 a 1:30, y música volcada al "cachengue", busca atraer a un segmento exigente que demandaba opciones de ocio compatibles con sus rutinas.
"Es un público bastante fiel que busca algo más tempranero; me han dicho que les viene bárbaro porque a las dos de la mañana ya están en su casa durmiendo", detalla el directivo. Para la temporada que comienza en septiembre y se extenderá hasta marzo de 2027, la bodega organizó un cronograma de 16 fechas, distribuidas en dos sábados por mes, que permite a las agencias de viajes y las cadenas hoteleras planificar con anticipación.
La propuesta mendocina también incluye una destilería propia y una fábrica de cerveza artesanal. Esa oferta permite sumar vodka, ginebra y aperitivos tipo spritz para quienes buscan alternativas al vino. El predio incorporó, a su vez, un espacio en la parte posterior acondicionado para recibir eventos corporativos y sociales, con carpas con capacidad para hasta 800 personas.
A más de mil kilómetros de distancia, en los Valles Calchaquíes salteños, la operación alcanza una escala considerablemente mayor. El complejo de Cafayate representa una unidad de negocio cuatro veces superior a la de Agrelo. Su infraestructura incluye un resort de 20 casitas dobles, comercializadas durante todo el año, dos restaurantes independientes y una concurrida tienda de regalos.
"En Cafayate la oferta es como cuatro veces más grande por todas las unidades de negocio que manejamos y el volumen del equipo operativo que requerimos", señala Ré. Cafayate, consolidado como destino entre los viajeros, sumó un impulso clave con el vuelo directo entre Asunción y la ciudad de Salta. La conexión generó un flujo constante de visitantes paraguayos de nivel socioeconómico medio alto, especialmente durante los fines de semana largos.
La demanda se refleja en las cifras del restaurante principal de la bodega, que promedia 120 cubiertos diarios al mediodía. En jornadas de plena ocupación, entre 40 y 50 comensales más son derivados al restaurante del resort. El desarrollo enoturístico en Salta, iniciado en 2010 y con la firma enológica de Alejandro Nesman, convirtió la visita a Piattelli en una parada ineludible para quienes recorren el circuito calchaquí.

Piatelli en Cafayate, un destino inolvidable
La cocina une ambas experiencias, con propuestas adaptadas a las expectativas de cada público. En Mendoza, la carta administrada por Perlandina ofrece menús de tres pasos desde $49.000 y opciones de cuatro pasos que superan los $140.000.
En Salta, conviven las recetas autóctonas, como la clásica humita salteña, con platos de perfil gourmet internacional, catalogados como "world class", que responden a las exigencias de los huéspedes del resort. "En Salta tenemos esa impronta salteña de la humita y cosas típicas de la región, pero también un nivel gourmet de clase mundial por el perfil de público del resort", enfatiza Ré.
La estrategia de Bodegas Piattelli refleja la capacidad del sector para diversificarse frente a condiciones cambiantes. La combinación de propuestas nocturnas para el consumidor mendocino y el atractivo turístico de Cafayate, con su llegada al público internacional, permite a la firma sostener su volumen operativo y renovar la hospitalidad vitivinícola en la Argentina.
La adaptación a cada territorio, el cuidado de la gastronomía y la incorporación de nuevas experiencias refuerzan el valor del vino argentino como punto de encuentro.