Por: Redacción Sabores de Argentina
Bodega El Esteco eligió el Día Internacional del Merlot, el 7 de noviembre, para presentar el recorrido de Fincas Notables Merlot, elaborado con uvas de Chañar Punco, Catamarca, a 2.000 metros sobre el nivel del mar. La etiqueta pertenece a una línea de vinos de parcelas seleccionadas y parte de un viñedo plantado en 1999.
El origen sitúa la propuesta dentro de los Valles Calchaquíes, una región que la bodega trabaja desde sus proyectos en Salta y Catamarca. En este caso, la información técnica identifica al vino como Fincas Notables Chañar Punco N.º 28 Merlot y precisa las condiciones del viñedo: conducción en espaldero, riego por goteo y un suelo predominantemente pedregoso.
La búsqueda enológica está concentrada en la relación entre volumen, fruta y textura. “Con este Merlot buscamos fineza, complejidad y volumen en boca”, explica Claudio Maza en la información difundida por la bodega. El enólogo sitúa el comienzo de ese trabajo en el equilibrio de las plantas, la concentración de las uvas y la elección del momento de cosecha.
Su planteo acompaña la búsqueda de identidad en los vinos del Norte, pero se expresa aquí mediante decisiones concretas sobre una variedad y una parcela. La ficha informa un rendimiento aproximado de 8.500 kilos por hectárea.
La recolección se realiza a mano durante las primeras horas de la mañana. Las uvas se trasladan en cajas de 18 kilos y pasan por una cinta de selección de racimos antes de ingresar a la elaboración. La bodega aplica frío desde la recepción de la fruta.
El proceso comienza con una maceración previa a la fermentación, a 8 °C, en tanques de acero inoxidable. Luego utiliza levaduras indígenas y trabaja con temperaturas de fermentación de entre 26 y 30 °C.
Maza señala que el objetivo es acompañar la concentración de la materia prima sin perder delicadeza. La elaboración contempla movimientos suaves durante la fermentación y una maceración posterior breve. En total, el contacto de las partes sólidas con el líquido se extiende entre veinte y veinticuatro días.
Ese trabajo continúa en la crianza. El vino permanece quince meses en barricas y cubas de roble francés, entre estas últimas recipientes de 6.000 litros. Después de una filtración leve y el embotellado, completa otros seis meses de estiba.
La secuencia reúne las decisiones que la bodega destaca para esta etiqueta: selección de la cosecha, cuidado de las extracciones y tiempo de integración antes de su salida comercial.

La descripción sensorial de El Esteco menciona un color negro rojizo con bordes rubíes y aromas de guindas y moras, acompañados por notas leves de especias y mentol. En boca, la ficha destaca taninos sedosos y jugosos, suavidad y recuerdos de grafito.
Son características informadas por su equipo enológico. La intención de Maza es que la crianza y la concentración no opaquen la fruta ni la expresión de Chañar Punco, territorio que también integra otras propuestas de vinos de altura de El Esteco.
La ficha técnica consigna una graduación alcohólica de 14,5%. También informa un potencial de guarda de ocho años desde la cosecha, sujeto a condiciones adecuadas de conservación.
La propuesta gastronómica difundida junto con el vino incluye carnes asadas, pastas con salsas de hongos, risottos y quesos semiduros. El equipo suma dos preparaciones vinculadas con la cocina del norte argentino: empanadas de carne y cabrito al horno.
La bodega ubica la temperatura de servicio entre 16 y 18 °C. El precio sugerido comunicado para la etiqueta es de $51.947, una referencia comercial que acompaña la presentación de noviembre.
Fincas Notables Merlot reúne así un origen preciso y un proceso que se extiende durante más de un año y medio entre la crianza en madera y la estiba en botella. El recorrido comienza en las plantas de Chañar Punco de 1999 y termina en una etiqueta cuyo equipo enológico busca conservar, junto con el volumen, la suavidad de la variedad.