Por: Redacción Sabores de Argentina
Una rotisería de barrio que comparte cocina con un restaurante de alta gastronomía. Unos anticuchos de lengua que acercan el universo de la cocina de bodega a otra mesa. Un sándwich de milanesa de ojo de bife que conecta la hotelería con un restaurante de la ciudad. En Mendoza, Gastrofeat convierte esas colaboraciones en el corazón de una fiesta gastronómica que tiene a la calle Sarmiento como punto de encuentro.
El cuarto jueves de octubre , la propuesta celebró su tercera edición con unas 100 personas a pesar que la lluvia y el frío obligaron a trasladar al interior de los locales parte de una experiencia pensada para las veredas. Brutal, Auténtico y Flor del Desierto fueron los anfitriones de una noche de cocinas invitadas, platos creados para la ocasión y vinos mendocinos.
Impulsado por Leo Hoffman, Luan Fernández y Ema Facello, el encuentro propone un recorrido entre restaurantes. Cada parada reúne a distintos protagonistas de la escena gastronómica y da lugar a una colaboración particular. El atractivo está en esas combinaciones: lo que se sirve responde al cruce entre los equipos y cambia de una edición a otra.
En Brutal, la invitada fue Rotisería Francia, una cocina de barrio que se sumó a un espacio de fine dining. La propuesta reunió dos formas de entender el oficio que suelen presentarse por separado: la cercanía de la comida cotidiana y la elaboración propia de la alta cocina.
El encuentro permitió ponerlas en conversación, con los vinos de Falasco como compañía. Allí aparece uno de los rasgos más interesantes del formato: dar lugar a proyectos de distintas escalas dentro de una misma experiencia, conservando la identidad de quienes participan.
La cocina de rotisería también forma parte de la memoria gastronómica de una ciudad. Incorporarla a este recorrido amplía la mirada sobre los sabores mendocinos y sobre los espacios en los que se construye esa identidad.

En Auténtico, la colaboración tuvo como invitado a Angélica Cocina Maestra. Juan Manuel Feijoo y Josefina Diana, junto con el Negro Pérez, participaron de una propuesta que llevó a la mesa anticuchos de lengua a la parrilla con krein, un condimento de rábano picante.
Los vinos de Nicasia acompañaron esta parada, que contó con cristalería de Rcristal. La participación de Angélica sumó al recorrido una expresión de la gastronomía vinculada con el mundo del vino, en un contexto diferente de su servicio habitual.
Por su parte, Flor del Desierto recibió a Lucas, del hotel Diplomatic, y abrió el intercambio hacia la cocina de la hotelería. El plato elegido fue un sando crocante de milanesa de ojo de bife, acompañado por vinos de Entrometido.
Las tres colaboraciones dieron al público distintas puertas de entrada a la experiencia. Entre la rotisería, la parrilla y el sándwich, la edición encontró un hilo común en preparaciones reconocibles, reinterpretadas a partir del trabajo compartido.
La presencia de Falasco, Nicasia y Entrometido integró al vino en el recorrido y reforzó el vínculo entre la cocina y una de las producciones que identifican a Mendoza.
Aunque el clima modificó la dinámica prevista para las veredas, Sarmiento sostuvo su papel como eje del encuentro. Los salones de los restaurantes recibieron la actividad y permitieron mantener las colaboraciones programadas.
En esa cercanía entre espacios reside parte del interés de Gastrofeat: una misma calle conecta restaurantes, equipos e invitados que, durante una noche, construyen una propuesta común. Cada edición incorpora otros participantes y otros platos, de modo que el recorrido se renueva.
La cuarta edición está anunciada para el jueves 26 de noviembre, nuevamente en la calle Sarmiento de la Ciudad de Mendoza. De acuerdo con el adelanto de la organización, Guchini será protagonista de la propuesta de Auténtico y habrá música a cargo de DJ.
También se trabaja en ampliar las opciones de bebidas, con la posible incorporación de cócteles y cerveza. Esas alternativas todavía se encuentran en preparación.
Con nuevos invitados y preparaciones por anunciar, Gastrofeat volverá a reunir distintas cocinas alrededor de una misma idea: compartir el oficio y ofrecer al público una ocasión para descubrir otros sabores en los restaurantes mendocinos.