Por: Redacción Sabores de Argentina
La caída del consumo mundial de bebidas alcohólicas está obligando a las empresas del sector a revisar sus estrategias comerciales. Con consumidores más selectivos, menores volúmenes de venta y una creciente sensibilidad a los precios, la industria busca nuevas oportunidades en productos diferenciados y experiencias vinculadas con la gastronomía. En ese escenario, Dellepiane Spirits, la empresa argentina fundada en 1898, decidió ampliar su negocio de licores con una propuesta inspirada en los sabores tradicionales de Italia.
La compañía acaba de incorporar Specialitá Sambayón, un licor cremoso elaborado en la Argentina que reproduce las características del conocido postre italiano. El lanzamiento se suma al Limoncello de la misma línea y forma parte de una estrategia orientada a conquistar nuevos espacios de consumo en un mercado que atraviesa una transformación profunda.
Los datos internacionales explican buena parte de ese movimiento. Según la consultora especializada IWSR, el volumen global de bebidas alcohólicas disminuyó un 2% durante 2025 y acumuló tres años consecutivos de retroceso. La moderación del consumo y los cambios en los hábitos de compra plantean dificultades para una industria acostumbrada a competir principalmente por participación de mercado y expansión de volúmenes.
Sin embargo, la contracción no afecta de la misma manera a todas las categorías. Algunos segmentos vinculados con las sobremesas, la coctelería y las experiencias gastronómicas muestran posibilidades de recuperación.
Es el caso de los licores cremosos. De acuerdo con Bord Bia, el organismo irlandés de promoción de alimentos y bebidas, las exportaciones de esta categoría crecieron un 5% en valor durante 2024 y alcanzaron los 380 millones de euros. Estados Unidos y Canadá concentraron más del 60% de las operaciones, aunque el valor total todavía permanecía por debajo del registrado dos años antes.

Uno de los cambios que observa la industria es la creciente relación entre bebidas espirituosas y productos de pastelería. Chocolates inspirados en cócteles, helados con sabores de licores y reinterpretaciones de postres tradicionales comienzan a ocupar un lugar dentro de las estrategias de innovación.
Las investigaciones de Innova Market Insights aportan algunos indicios sobre las preferencias de los consumidores. El 43% de los consultados a escala mundial manifestó interés por experiencias originales e indulgentes, mientras que el 49% se mostró atraído por pequeños placeres de características premium.
La consultora también registró un crecimiento anual compuesto del 2% en los lanzamientos internacionales de productos dulces con sabores alcohólicos durante los últimos cinco años.
Esta convergencia entre gastronomía y bebidas constituye el punto de partida de la nueva propuesta de Dellepiane. En lugar de incorporar sabores de licores a los postres, la compañía eligió recorrer el camino inverso: transformar recetas tradicionales en bebidas espirituosas, aprovechando el reconocimiento que esos sabores ya tienen entre los consumidores.
La elección de la gastronomía italiana responde también a la historia de la familia propietaria de la empresa, de origen italiano.
"El concepto de Specialitá es desarrollar licores inspirados en recetas de origen italiano, con sabores que el consumidor conozca y reconozca. Comenzamos con Limoncello y ahora incorporamos Sambayón, un postre tradicional que nos permite ampliar la línea con una propuesta diferente", explica Matías Ugarte, gerente de Marketing de Dellepiane Spirits.
El nuevo Specialitá Sambayón tiene una graduación alcohólica del 18% y está elaborado con una formulación que incorpora yemas de huevo, azúcar y vino Oporto. El proceso de producción procura reproducir la textura espesa y untuosa característica del postre original.
Una de las particularidades de la propuesta es su versatilidad. Durante los meses fríos puede consumirse a temperatura ambiente, como un licor tradicional de sobremesa. En verano, en cambio, puede colocarse en el freezer, en otro recipiente, para adquirir una consistencia cremosa similar a la de un postre helado.
Esta posibilidad de combinar dos modalidades de consumo forma parte del posicionamiento comercial del producto. La empresa busca extender su presencia más allá de las ocasiones habituales de consumo de licores e incorporar alternativas vinculadas con la gastronomía.
Specialitá Sambayón se comercializa en botellas de 750 mililitros y tiene un precio de referencia de entre 18.000 y 20.000 pesos en vinotecas. La compañía lo ubica en un segmento medio-alto, con una propuesta que procura combinar presentación, calidad y un precio relativamente accesible dentro de su categoría.
La estrategia de Dellepiane se desarrolla en un contexto en el que la diferenciación de productos debe convivir con consumidores cada vez más atentos al precio. Para las empresas, el desafío consiste en sostener márgenes de rentabilidad sin perder competitividad comercial.
La distribución inicial de Specialitá Sambayón comprende vinotecas, establecimientos gastronómicos y la tienda digital de la compañía. El objetivo es ampliar progresivamente su presencia comercial durante 2027 y consolidar la nueva línea dentro del mercado argentino.
La posibilidad de exportar está contemplada, aunque no constituye una prioridad inmediata.
"Buscamos desarrollar productos de inspiración italiana, elaborados en Argentina, que tengan una buena relación entre calidad y precio. La idea es consolidar primero la línea en el mercado local, lograr una buena rotación y construir una base que también pueda tener potencial de exportación", señala Ugarte.
La apuesta se apoya en la trayectoria de una empresa que comenzó sus actividades el 23 de diciembre de 1898 como importadora de whisky, gin, té y otros productos británicos. En 1934 incorporó la elaboración de licores y destilados, actividad que se convertiría en uno de sus principales negocios.
Actualmente, Dellepiane cuenta con una planta industrial en Villa Mercedes, San Luis, y la cuarta generación de la familia propietaria participa de su conducción. Entre sus marcas más reconocidas se encuentra Tres Plumas, que la compañía identifica como líder de ventas en la categoría de licores y que se exporta a 18 países. También representa en Argentina distintas marcas internacionales de bebidas espirituosas.
Con esa estructura productiva y comercial, Dellepiane intenta desarrollar un nuevo segmento sin apartarse de su actividad tradicional. En una industria que enfrenta dificultades para recuperar los volúmenes de consumo, el resultado de la apuesta dependerá de su capacidad para convertir un sabor conocido en una opción de compra recurrente. Antes de pensar en nuevos destinos internacionales, el primer examen estará en las vinotecas y las mesas argentinas.