Por: Redacción Sabores de Argentina
La historia de esta empresa familiar mendocina comenzó a principios de los años 90, con Pan Pan y un primer local en la Terminal de Ómnibus de Mendoza. En 2000 llegó un nuevo punto de venta en Dalvian y, cinco años después, nació Nüss en la Quinta Sección, con una propuesta que sumó pastelería a la tradicional oferta de pan.
El siguiente paso llegó en 2017. Con cuatro locales de Nüss y dos de Pan Pan, la familia Navesi decidió explorar el sistema de franquicias como una alternativa para continuar creciendo. El primer establecimiento bajo este formato también incorporó la cafetería, a partir de una propuesta de los propios interesados en la franquicia.
La experiencia les mostró que expandirse no implica solamente abrir locales: también requiere replicar procesos y sostener la calidad. Para Máximo Navesi, director de la empresa, trabajar con franquiciados implicó incorporar nuevos aprendizajes en áreas como recursos humanos, stock y gestión.

La empresa incorporó franquicias a partir de 2017.
Uno de los puntos centrales pasó a ser el vínculo entre el franquiciado y la marca. “Son años de trabajo para construir una marca y pueden bastar cinco minutos para romperla si las cosas no se hacen bien”, sostiene.
Para mantener la misma propuesta en distintos puntos de venta, Nüss centralizó la producción en un centro propio de elaboración que abastece a los locales. Algunos productos llegan listos para comercializar y otros requieren cocción, para lo cual cada franquicia cuenta con equipamiento específico.
El sistema contempla entregas diarias de lunes a sábado, una logística que la empresa considera fundamental para sostener la frescura, calidad y uniformidad de sus productos.
La capacitación también ocupa un lugar importante. La firma acompaña a los franquiciados antes y después de la apertura, mediante manuales y presencia física, y plantea la necesidad de conocer la operación del negocio gastronómico más allá de la inversión.
El escenario económico también forma parte de la ecuación. Navesi asegura que la empresa atravesó distintos períodos de inestabilidad y que la eficiencia en los costos se volvió una condición permanente, aunque con un límite: la calidad de los productos.

La producción se centraliza en un centro propio de elaboración.
La estrategia hacia adelante contempla primero fortalecer la estructura actual y luego avanzar hacia nuevas zonas de Mendoza, entre ellas Maipú, San Martín, Tunuyán, Las Heras y Godoy Cruz. A largo plazo, la empresa también analiza un modelo de franquicia maestra con centros de producción fuera de Mendoza e incluso de Argentina.