Por: Redacción Sabores de Argentina
El Valle de Uco sumará una nueva bodega a su paisaje productivo. Grupo Peñaflor anunció la construcción de un establecimiento en Tunuyán, donde buscará elaborar vinos que expresen las características de una de las regiones vitivinícolas más reconocidas de la Argentina.
Con una inversión de 44 millones de dólares, la instalación comenzará a operar en la vendimia 2027. Tendrá capacidad para procesar 20 millones de kilos de uva y elaborar 15 millones de litros de vino, y ampliará la producción de etiquetas de alta gama destinadas al mercado argentino y a la exportación.
El anuncio llega en un momento de dificultades para la actividad vitivinícola y representa una apuesta de largo plazo por la producción mendocina.
La ubicación en el corredor productivo de Tunuyán facilitará el acceso directo a las uvas del Valle de Uco. Ese vínculo con el origen es uno de los ejes del proyecto, concebido para optimizar cada etapa de elaboración y reflejar con fidelidad las características de la región.
“Este proyecto nace de una visión concreta: elaborar vinos que nos representen y reflejen una forma de trabajo basada en la excelencia, el respeto y un propósito claro”, señaló Gustavo Sampayo, CEO de Grupo Peñaflor.
La nueva bodega incorporará tecnología de última generación y automatización desde la recepción de la uva hasta el embotellado. El objetivo es acompañar el recorrido de la materia prima y asegurar una trazabilidad completa desde el viñedo hasta la botella.
“Este proyecto nos permite garantizar la calidad desde el origen, fortaleciendo la eficiencia en la recepción y el procesamiento de la uva y asegurando una trazabilidad completa desde el viñedo hasta la botella”, explicó Sampayo.

Peñaflor amplia su presencia en Mendoza. En la foto la bodega Trapiche en Maipú, también integrante del grupo
Detrás del anuncio hay más de dos años de planificación. Durante ese proceso, la compañía tomó como referencia algunas de las bodegas más innovadoras de España, Francia e Italia para definir las características de la nueva instalación.
El diseño responde a estándares internacionales de calidad, eficiencia y sustentabilidad. Los criterios ambientales estuvieron presentes desde la concepción del proyecto, con un uso responsable de los recursos orientado a reducir el impacto sobre el entorno.
La construcción involucrará a más de 150 personas, entre trabajadores locales, profesionales y contratistas internacionales. Cuando comience a funcionar, la bodega empleará a un equipo de más de 40 profesionales.
Sampayo vinculó la iniciativa con una tradición familiar de inversión en el país que se remonta a 1890. Según expresó, ese recorrido mantiene “un objetivo claro: hacer vinos de calidad, con identidad local y proyección internacional”.
La nueva planta reforzará la presencia de Peñaflor en el Valle de Uco. La compañía es el primer productor mundial de Malbec y el principal exportador argentino de vino embotellado, con presencia en más de 95 países.
Posee más de 3.200 hectáreas de viñedos en las principales regiones vitivinícolas argentinas y se encuentra entre las diez mayores productoras de vino del mundo.
La bodega forma parte de un plan de inversiones superior a 75 millones de dólares, que la compañía prevé ejecutar antes de 2028. El programa también incluye una línea de embotellado de bebidas listas para tomar, conocidas como RTD.
Esa categoría acompaña la ampliación del portafolio del grupo, que incorporó Antares en 2022 y distribuye las bebidas espirituosas y RTD de Diageo desde su acuerdo de 2013. En julio sumó una asociación con Grupo Caffo para distribuir Cinzano en todo el país.
Mientras diversifica su oferta, Peñaflor prepara una nueva etapa de producción en Tunuyán. La vendimia 2027 será el punto de partida para una bodega que busca unir identidad del Valle de Uco, tecnología y calidad desde el origen.