Por: Redacción Sabores de Argentina
Mendoza ya no es solo sinónimo de buenos malbecs y paisajes de postal. Hoy se consolida como el segundo destino mejor preparado de la Argentina para el turismo de congresos y reuniones, un sector de alta rentabilidad que dinamiza la economía de la provincia. De regreso de la feria IBTM Américas en México, Jorgelina Avellaneda, gerenta de Esplendor Maipú y referente de Mendoza Bureau, confirma el enorme interés de agencias y productoras internacionales por la plaza local, aunque advierte que el éxito en este mercado exige una labor de promoción constante: "Lo que no se ve, no se vende", sintetiza.
La gran fortaleza mendocina frente a sus competidores globales reside en la escala de sus distancias. Mientras que en otras plazas del mundo el traslado a un atractivo histórico o natural demanda horas de viaje que desalientan a los participantes, en Mendoza todo ocurre en un radio máximo de sesenta minutos. Desde el centro de convenciones o el hotel de alojamiento hasta una bodega galardonada, el dique Potrerillos o actividades de trekking y cabalgatas, el trayecto es sumamente ágil. "Los organizadores valoran mucho esto: poder complementar una jornada de trabajo con media tarde al aire libre o gastronomía de excelencia sin perder el día en la ruta", señala Avellaneda.

Los salones del Esplendo Maipú, ideales para eventos corporativos
A esto se suma la versatilidad de las propias bodegas, preparadas hoy para transformarse en sedes de conferencias y cenas de gala rodeadas de barricas. Esta innovación, que fusiona el servicio vitivinícola y la gastronomía con los eventos corporativos, posiciona a Mendoza (una de las once capitales mundiales del vino) de manera sumamente distintiva en la región. Sectores como el farmacéutico, médico, financiero, tecnológico y petrolero lideran la demanda de este segmento, atraídos por una relación precio/calidad altamente competitiva. Al competir en dólares, las tarifas en pesos de la infraestructura y la hotelería de alta gama mendocina resultan sumamente atractivas para los presupuestos internacionales.
Sin embargo, para consolidar este liderazgo, Avellaneda apunta a dos deudas clave: la conectividad aérea internacional y la infraestructura en el turismo de aventura. Aunque Mendoza cuenta con conexiones aéreas directas de gran valor como Santiago de Chile, San Pablo, Lima, Panamá y Miami, la falta de vuelos directos hacia Europa u otras metrópolis estadounidenses obliga a realizar escalas que extienden los viajes a más de 14 horas, limitando la elección de la provincia en ciertos mercados. Por otra parte, la imponente naturaleza local, que tiene al cerro Aconcagua como emblema, requiere dotar a los parques de mejores accesos, señalización clara e instalaciones básicas como estacionamientos y sanitarios, indispensables para brindar seguridad y confianza al visitante no habituado al montañismo.

Los salones de la bodega Toneles en Guaymallén
Con un marcado perfil de "hormiguita inquieta", esta cordobesa adoptada por Maipú hace tres años destaca la rigurosa profesionalización del sector turístico mendocino, respaldada por una amplia oferta académica local. Desde la Cámara de Turismo de Maipú, Avellaneda promueve alianzas estratégicas entre hoteles y bodegas de la zona para potenciar el destino en bloque y dinamizar el empleo local. Como reflejo de esta sinergia colectiva, la ejecutiva anticipa la realización del encuentro "Mujeres Líderes en el Turismo", que tendrá lugar el próximo 22 de septiembre en el hotel Esplendor, un hito que visibiliza y agasaja el rol cada vez más protagónico de las mujeres en la conducción de la industria turística provincial.