Por: Redacción Sabores de Argentina
Chapadmalal dejó de ser un destino exclusivamente de verano. En los últimos años, la localidad de la costa bonaerense ganó protagonismo por su propuesta gastronómica, su naturaleza y un turismo más vinculado al disfrute del paisaje. En ese escenario, Trapiche Costa & Pampa vuelve a posicionarse como uno de los principales atractivos de la temporada con una agenda de experiencias en torno a los vinos oceánicos.

La influencia del océano Atlántico aporta frescura y mineralidad a los vinos elaborados en Chapadmalal.
Ubicada a pocos kilómetros del océano Atlántico, la bodega se convirtió en pionera de la vitivinicultura oceánica en Argentina. Allí, la influencia del mar, los vientos constantes y los suelos costeros dan origen a vinos con un perfil fresco, mineral y de marcada identidad, entre los que sobresalen Chardonnay, Albariño, Sauvignon Blanc y Pinot Noir.
Durante las vacaciones de invierno, la bodega ofrece distintas propuestas para que turistas y residentes puedan recorrer los viñedos, conocer el proceso de elaboración y degustar algunas de sus etiquetas más representativas.
Entre las alternativas disponibles se encuentran:
Además, la bodega organiza catas privadas para grupos con una selección de etiquetas premium de Costa & Pampa y Trapiche.

La bodega suma experiencias que combinan vino, gastronomía y naturaleza.
El crecimiento turístico de Chapadmalal ya no depende únicamente del verano. La localidad se consolidó como una alternativa para quienes buscan escapadas con menor masividad, propuestas gastronómicas de calidad y contacto con la naturaleza.
En ese contexto, Trapiche Costa & Pampa se convirtió en uno de los principales exponentes del enoturismo de la costa argentina, ofreciendo una experiencia distinta a la de las regiones vitivinícolas tradicionales.
La bodega abre todos los días de 9 a 17, con reserva previa, y propone una forma diferente de descubrir el vino argentino, donde el océano también forma parte del terroir.

Recorridos y degustaciones para descubrir el único terroir oceánico de Argentina.