Por: Redacción Sabores de Argentina
Hay vinos que nacen para expresar una cosecha y otros que son el resultado de años de espera. Ese es el caso de Casa Boher Gran Malbec 2018, una nueva etiqueta que llega al mercado luego de un extenso trabajo en el viñedo y una prolongada evolución en bodega.
La propuesta surge de una búsqueda específica: encontrar dentro de la finca el lugar donde concentración, frescura y estructura convivieran de manera natural. El resultado apareció en apenas 30 hileras del sector oeste del cuartel sur de la finca ubicada en San Pablo, a 1.280 metros sobre el nivel del mar.

La producción se limitó a 3.150 botellas y 500 Magnum.
Desde las primeras observaciones, ese sector mostró características particulares. Las calicatas revelaron un perfil de suelo más restrictivo, con piedras de mayor tamaño, menor presencia de suelo fino y una estructura más compacta.
Estas condiciones favorecen naturalmente un menor vigor de la planta, bajos rendimientos y una maduración más lenta y homogénea de la uva, factores que llevaron a seleccionar exclusivamente esas hileras para la elaboración de un vino pensado para la guarda prolongada.
Sobre ese pequeño sector de la finca se desarrolló un manejo agronómico enfocado en la precisión y el equilibrio.
La elaboración incluyó poda orientada a regular el crecimiento de la planta, trabajos en verde para limitar rendimientos, búsqueda de homogeneidad en la madurez, cosecha manual, selección de racimos, fermentación en pequeños recipientes y maceraciones prolongadas.
El proceso continuó con 24 meses de crianza en barricas francesas de primer uso y más de cinco años de estiba en botella antes de su lanzamiento comercial.

El vino proviene de 30 hileras ubicadas en San Pablo, a 1.280 metros sobre el nivel del mar.
A la vista, el vino presenta un color rojo rubí profundo con destellos violáceos, reflejo de su evolución y de la prolongada guarda.
En nariz aparecen notas de chocolate amargo, acompañadas por capas de pimienta negra, ciruelas maduras y un delicado toque mentolado.
En boca se destacan sus taninos firmes y elegantes, que aportan estructura sin resignar frescura. El resultado es un vino intenso, equilibrado y de final largo y persistente.
Desde la bodega aseguran que esta etiqueta representa una filosofía basada en la paciencia y en la convicción de que ciertos vinos necesitan tiempo para expresar todo su potencial.
La producción de Casa Boher Gran Malbec 2018 es acotada. Se elaboraron únicamente 3.150 botellas y 500 botellas Magnum, pensadas especialmente para quienes buscan vinos con potencial de guarda.

Precio sugerido de $88.000 para la botella tradicional.
El precio sugerido es de $88.000 para la botella tradicional y $160.000 para el formato Magnum.
Más que un vino de guarda, la nueva etiqueta busca convertirse en una expresión del tiempo, el origen y la espera.