Por: Redacción Sabores de Argentina
Versátil, gastronómico y con una gran capacidad para expresar el terroir, el Chardonnay atraviesa uno de sus momentos de mayor crecimiento a nivel mundial. En Argentina, además, los vinos blancos continúan ganando protagonismo entre consumidores que buscan nuevos estilos y regiones para descubrir.
En el marco del Día Internacional del Chardonnay, Bodega Del Fin Del Mundo y Karas Wines celebran la cepa con etiquetas elaboradas en dos regiones muy diferentes: la Patagonia argentina y el Valle de Ararat, en Armenia.
Ambos proyectos son liderados por Juliana Del Aguila Eurnekian, quien destaca la capacidad del Chardonnay para reflejar la identidad de cada lugar.

La Patagonia argentina y el Valle de Ararat muestran distintas expresiones de la cepa blanca.
En San Patricio del Chañar, uno de los terroirs más australes del mundo, la bodega elabora distintas expresiones de Chardonnay atravesadas por una búsqueda de frescura, elegancia y perfil mineral.
El vino nace de algunas de las mejores parcelas de la bodega y cuenta con una crianza de 12 meses en barricas de roble francés y americano, bajo la enología de Ricardo Galante.
Presenta aromas frutados con notas cítricas y tropicales, junto a recuerdos de vainilla y coco. En boca se destaca por su buena acidez, perfil mineral y final persistente.
El precio sugerido es de $15.100.
La línea FIN propone un Chardonnay de producción limitada elaborado con uvas de la Finca Antranik y cosecha manual.
En nariz aparecen notas cítricas y tropicales que recuerdan al ananá y la banana madura. En boca ofrece complejidad, textura sedosa y un largo final mineral característico de los blancos patagónicos.
El precio sugerido es de $41.600.

Los vinos blancos continúan creciendo entre consumidores que buscan nuevos estilos y regiones.
A miles de kilómetros de la Patagonia, Karas Wines elabora su Single Vineyard Reserve Chardonnay en el Valle de Ararat, a los pies del Monte Ararat, sobre suelos volcánicos y a 1.300 metros sobre el nivel del mar.
La línea Single Vineyard Reserve combina variedades del Viejo Mundo y técnicas inspiradas en la tradición armenia, incluyendo la crianza en Karas, antiguas ánforas de arcilla típicas del país.
El vino atraviesa una crianza de seis meses en roble armenio y francés, reflejando la identidad de uno de los territorios considerados cuna de la vitivinicultura mundial, con más de 6.200 años de historia.
El precio sugerido es de $91.700.
Tanto en la Patagonia argentina como en Armenia, los proyectos buscan expresar de manera auténtica el carácter del terroir y la identidad de origen.
La propuesta de ambas bodegas pone en valor regiones desafiantes desde lo climático y geográfico, mostrando cómo el Chardonnay puede adaptarse y ofrecer perfiles completamente distintos según el lugar donde se cultive.