Por: Redacción Sabores de Argentina
Terrazas de los Andes presentó Origen Gualtallary Chardonnay, el primer vino blanco de su línea Origen, una colección creada para interpretar algunas de las Indicaciones Geográficas más emblemáticas de Mendoza a través de vinos con fuerte identidad de terroir.
El lanzamiento marca un nuevo paso dentro del portfolio de la bodega y pone el foco en Gualtallary, uno de los orígenes más prestigiosos del Valle de Uco y de la vitivinicultura argentina actual.
El vino proviene de Finca Caicayén, un viñedo histórico para la bodega ubicado en el extremo norte del Valle de Uco, donde Terrazas de los Andes plantó Chardonnay hace más de tres décadas, anticipando el potencial que hoy distingue a esta zona de altura.
Ubicado entre los 1.200 y 1.600 metros sobre el nivel del mar, Gualtallary se consolidó en los últimos años como uno de los terroirs más buscados por la industria gracias a su clima fresco, amplitud térmica y sus característicos suelos calcáreos.
Según explicaron desde la bodega, estas condiciones permiten desarrollar vinos de marcada tensión natural, frescura y expresión mineral.
“Elegimos Gualtallary porque representa uno de los terroirs más extraordinarios para el Chardonnay de montaña en Mendoza. Terrazas de los Andes fue pionera en plantar esta variedad en la zona hace más de 30 años”, señaló Lucas Löwi, director general de la bodega.
El ejecutivo agregó que las características del lugar permiten obtener “un Chardonnay de montaña con identidad propia”, reafirmando la apuesta de la firma por interpretar cada origen con la menor intervención posible.
Para la elaboración de Origen Gualtallary Chardonnay, las uvas fueron cosechadas manualmente buscando preservar la expresión varietal y la frescura natural del viñedo.
Luego del prensado directo, el mosto fermentó en barricas de roble francés y permaneció nueve meses en crianza, con un uso moderado de madera nueva para aportar complejidad sin tapar la identidad del terroir.
El resultado es un Chardonnay de perfil fresco y vibrante, con notas cítricas, matices de pomelo y un delicado componente especiado y tostado.
En boca, se presenta con acidez precisa, textura envolvente y un centro de boca amplio sostenido por una marcada tensión mineral que prolonga el final. Desde la bodega estiman además un potencial de guarda de hasta diez años.
Con este lanzamiento, la línea Origen suma su primera etiqueta blanca y completa un portfolio que ya incluía tres vinos tintos centrados en distintos orígenes mendocinos.
Entre ellos aparecen:
“Este lanzamiento reafirma nuestra convicción de que los grandes vinos nacen en el viñedo y que cada Indicación Geográfica merece ser interpretada con el máximo respeto por su suelo, su biodiversidad y su carácter único”, sostuvo Löwi.
Además de su perfil enológico, la bodega destacó la versatilidad gastronómica del Chardonnay, pensado para acompañar pescados ahumados, mariscos, carnes blancas, quesos cremosos y preparaciones delicadas como risottos y pastas.
La línea completa Origen ya se encuentra disponible en vinotecas, restaurantes y supermercados de todo el país, con un precio sugerido de $22.600.