Por: Redacción Sabores de Argentina
A un mes del inicio de una nueva Copa del Mundo, la memoria colectiva del fútbol argentino vuelve inevitablemente a detenerse en aquella epopeya de México 1986. Sin embargo, esta vez el recuerdo no llega únicamente desde las imágenes del Estadio Azteca o los relatos eternos de Diego Maradona, sino también desde el corazón vitivinícola de Mendoza.
En Luján de Cuyo, cuna histórica del Malbec argentino, la bodega boutique Finca La Anita presentó una nueva propuesta enogastronómica inspirada en los campeones del mundo de 1986. La iniciativa gira alrededor de las etiquetas Héroes y La Final, vinos desarrollados junto a integrantes de aquel histórico plantel y concebidos no solo como un homenaje deportivo, sino también como un proyecto solidario.
La propuesta suma ahora una experiencia turística pensada para trasladar al visitante a la intimidad emocional de aquella consagración mundialista, combinando vino, gastronomía y relatos de una generación que permanece viva en el imaginario argentino.
La historia comenzó hace algunos años a partir de un vínculo personal entre el exdefensor Oscar Ruggeri y Jorge del Valle, director para Latinoamérica de Mendoza Vineyards. Lo que inicialmente surgió como una idea para colaborar económicamente con familias vinculadas al plantel campeón terminó transformándose en una estructura empresarial mucho más ambiciosa.
Quien asumió el rol de portavoz natural del grupo fue Ricardo “El Gringo” Giusti, figura clave de aquella Selección dirigida por Carlos Bilardo. Durante la presentación realizada en Mendoza, Giusti explicó que el objetivo original siempre estuvo atravesado por la solidaridad.
“El proyecto nació para ayudar y para mantener unido al grupo”, resumió el exmediocampista, que hoy participa activamente de la promoción internacional de las etiquetas.
La iniciativa incluye no solo a exjugadores, sino también a integrantes menos visibles de aquella estructura deportiva: utileros, colaboradores administrativos, cuerpo médico y familiares de miembros ya fallecidos.
Lejos de limitarse a una estrategia comercial basada en la nostalgia futbolera, los campeones del 86 decidieron construir un esquema formal que protegiera a todos los participantes.
Según relató Giusti, el desarrollo del proyecto demandó años de reuniones con abogados, contadores y especialistas financieros para conformar una sociedad anónima que contemplara equitativamente a todos los integrantes vinculados a la marca.
Ese espíritu colectivo es, precisamente, uno de los valores que los exfutbolistas atribuyen al legado de Bilardo.
“El deporte te enseña solidaridad, compañerismo y respeto. Nosotros seguimos funcionando como un equipo”, sostuvo Giusti al recordar la influencia humana del entrenador campeón del mundo.
Para dar vida a la línea de vinos, Finca La Anita, propiedad del grupo Origin Wine, seleccionó uvas provenientes de sus viñedos ubicados en Agrelo, una de las zonas más prestigiosas de Mendoza para el cultivo de variedades tintas de alta gama.
La colección está integrada por tres etiquetas:
Este último combina un 70% de Malbec con aportes de Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon y Petit Verdot, buscando un perfil más complejo y estructurado.
El diseño de las botellas también apela a la emoción. La etiqueta de La Final reproduce la imagen del equipo antes del partido decisivo en el Estadio Azteca, mientras que Héroes utiliza una estética sobria, con predominio del negro y detalles dorados que evocan la Copa del Mundo.

Los vinos de los campeones.
Aunque muchas botellas terminan convirtiéndose en piezas de colección, Giusti insiste en que el verdadero sentido del proyecto está en compartir el vino.
“El problema es que mucha gente compra la botella y la guarda llena. Hay que tomarlo, disfrutarlo. Después van a volver a comprarlo porque realmente es un gran vino”, aseguró entre risas durante la presentación.
El exjugador también defendió con entusiasmo la calidad del vino argentino y, especialmente, del Malbec mendocino.
“Para mí, el mejor vino del mundo está acá”, afirmó.
El crecimiento comercial del proyecto encuentra un escenario ideal en la antesala del Mundial 2026, que tendrá como sedes a Estados Unidos, México y Canadá.
En ciudades estadounidenses atravesadas por el fenómeno futbolero que genera la presencia de Lionel Messi, especialmente en Florida, las etiquetas ya comenzaron a posicionarse en cadenas minoristas y espacios especializados.
Giusti y otros campeones como Sergio Batista participan activamente en degustaciones y eventos promocionales que continuarán desarrollándose durante la próxima Copa del Mundo.
La gran novedad presentada en Mendoza es la incorporación de una experiencia turística temática denominada “Experiencia Los Campeones”.
La propuesta incluye una cata a ciegas en la sala de barricas, acompañada por sonidos, relatos y momentos históricos de México 86. El objetivo es generar una inmersión emocional que conecte al visitante con la intimidad del grupo campeón.
El recorrido finaliza con un menú típicamente argentino: empanadas, asado y panqueques con dulce de leche, en homenaje a las comidas que preparaban Don Diego y Coco Villafañe para el plantel durante el Mundial.

En tiempos donde el vino busca nuevas formas de conectar con el público, el proyecto de los campeones del mundo logra combinar identidad, emoción y calidad enológica.
Las etiquetas de Héroes y La Final no solo representan un recuerdo deportivo. También reflejan una manera muy argentina de entender la amistad, la solidaridad y la celebración compartida.
Porque, al final, cada copa sirve algo más que vino: sirve memoria.