Por: Redacción Sabores de Argentina
Cada 17 de abril se conmemora el Día Mundial del Malbec, una fecha clave para la vitivinicultura argentina. En este contexto, Bodega Del Fin Del Mundo invita a explorar una de las expresiones más singulares de la cepa: el Malbec patagónico, nacido en San Patricio del Chañar, Neuquén.
Desde esta región austral, una de las más modernas del mapa vitivinícola, el Malbec adquiere un perfil distintivo. Se caracteriza por su frescura natural, una acidez equilibrada y una elegancia que lo diferencia de otras zonas productivas del país.
Las condiciones del terroir patagónico son determinantes en el estilo de estos vinos. El clima desértico, la marcada amplitud térmica y los vientos constantes favorecen una sanidad excepcional de la vid.
Estos factores generan una particularidad en la uva: la piel se vuelve más gruesa como mecanismo de defensa, lo que da lugar a vinos con gran concentración aromática y de sabor, sin perder frescura.
Desde la bodega destacan que esta combinación permite obtener vinos con taninos sedosos, equilibrados y de gran bebilidad, atributos que posicionan al Malbec patagónico como una alternativa distintiva dentro del país.
Elaborado a partir de viñedos con certificación orgánica, este vino busca expresar el carácter más puro del terroir. Sin paso por madera, ofrece un perfil fresco, directo y expresivo.

Precio sugerido: $17.200
Proveniente de parcelas seleccionadas, este Malbec tiene una crianza de 12 meses en roble francés y americano. Se destaca por su equilibrio, elegancia y final persistente, con notas a violetas, fruta madura y un toque especiado.

Precio sugerido: $14.200
De la Finca Don Eduardo, este vino de viñedo único combina mineralidad, frescura y complejidad. Con crianza en barricas nuevas de roble francés, presenta gran potencial de guarda.

Precio sugerido: $39.200
El Malbec patagónico se consolida como una expresión que amplía el horizonte de la cepa insignia del país. Con un perfil más fresco, elegante y equilibrado, estas etiquetas invitan a descubrir otra cara del vino argentino, marcada por el clima extremo y la identidad del sur.