Por: Redacción Sabores de Argentina
La vitivinicultura argentina suma un nuevo hito internacional. El enólogo Alejandro Vigil obtuvo 100 puntos en dos vinos de su proyecto El Enemigo, una distinción otorgada por el influyente crítico James Suckling que reafirma el lugar de Mendoza en la elite del vino mundial.
Los vinos reconocidos pertenecen a Bodega Aleanna (El Enemigo): El Enemigo Malbec Valle de Uco Gualtallary As Bravas 2018 y Gran Enemigo Single Vineyard Cabernet Franc Gualtallary 2023, ambos provenientes de Gualtallary, en el Valle de Uco, una de las zonas más prestigiosas del país.
Alcanzar los 100 puntos ya implica una consagración dentro del mundo del vino. Lograr dos en simultáneo dentro de un mismo reporte es un hecho excepcional a nivel global, reservado para muy pocos productores.

Dos vinos de El Enemigo alcanzaron los 100 puntos de James Suckling.
No es la primera vez que Vigil alcanza este nivel: en 2018 ya había logrado una doble puntuación perfecta otorgada por Robert Parker (Wine Advocate). Este nuevo reconocimiento confirma la consistencia y el posicionamiento del enólogo mendocino en la escena internacional.
El reconocimiento cobra aún más relevancia por la figura de James Suckling, uno de los críticos más influyentes del mundo del vino. Su mirada, con fuerte impacto en Estados Unidos y Europa, funciona como una referencia clave para consumidores, importadores e inversores.
En ese contexto, una calificación perfecta no solo distingue la calidad del vino, sino que también potencia su visibilidad y posicionamiento en los mercados internacionales.
El proyecto El Enemigo, impulsado por Alejandro Vigil junto a Adrianna Catena, nació con el objetivo de expresar con autenticidad los terroirs de Mendoza. En pocos años, logró consolidarse como una de las propuestas más reconocidas del país, especialmente en la producción de Cabernet Franc.
La clave de esta distinción radica en el origen: Gualtallary, una zona de montaña que se ha convertido en sinónimo de vinos de alta gama. Allí, tanto el Malbec como el Cabernet Franc encuentran una identidad marcada por la mineralidad, la tensión y la precisión.

Alejandro Vigil consolida su lugar entre los grandes enólogos globales.
“Son vinos de lugar. Dos variedades, un mismo origen y una misma pregunta: hasta dónde puede hablar ese lugar”, reflexionó Vigil sobre este nuevo reconocimiento.
Ingeniero agrónomo y con una destacada carrera en el ámbito técnico, Vigil es hoy uno de los enólogos más influyentes del mundo. Desde su rol en Catena Zapata, donde se desempeña como Director de Enología, ha sido protagonista de algunos de los mayores logros de la vitivinicultura argentina.
A lo largo de su carrera, acumula 18 vinos con 100 puntos otorgados por distintos críticos internacionales, consolidando un perfil que combina investigación, innovación y respeto por el origen.
Más allá de la calificación, este reconocimiento refuerza una idea que el propio Vigil sostiene: el vino argentino ya no busca validación, sino que se posiciona con identidad propia en la escena global.
“Estos logros no son un punto de llegada, sino una señal de que podemos sentarnos en la mesa del mundo con una voz propia”, expresó el enólogo.
En ese sentido, el doble 100 puntos no solo celebra la excelencia de dos etiquetas, sino también una forma de entender el vino como expresión del territorio, conocimiento y pasión.